En el siglo XX latinoamericano irrumpió una generación de poetas que no sólo tuvo coincidencias estéticas sino también ideológicas y políticas. Estos poetas gestaron una poesía de carácter social y revolucionario que se alzó en contra de los regímenes autocráticos que gobernaban sus países, subyugados además por las dos potencias que se disputaban el control del mundo tras la Segunda Guerra Mundial: Estados Unidos, por el lado capitalista, y la entonces URSS, por el socialista. Rogelio Guedea estudia por primera vez a esa generación de poetas comprometidos con su sociedad (Benedetti en Uruguay, Ernesto Cardenal en Nicaragua, Nicanor Parra en Chile...), advirtiendo a un tiempo sobre la importancia de los intelectuales en la consolidación democrática de sus comunidades como por el cuidado para no ser atrapados por ningún tipo de fanatismo, salvo aquel que promueva el imperio de la ley, la igualdad y la dignidad humana. La idea es no sólo estudiar la obra de los poetas latinoamericanos más emblemáticos que lucharon contra las dictaduras de sus países a la busca de una sociedad mejor, sino también volver sobr